Las mentiras
-Posiblemente sobre lo actual-
Pienso mucho en el tiempo que me tocó vivir. El tiempo del cual debo rendir cuentas. El arte es para eso. Mi mayor insumo es mi experiencia, y esa experiencia no puede alejarse de mi tiempo.
Lo que más me preocupa de la mentira [1], es mentirme a mí mismo. Por eso me gusta empezar parándome un poco en lo obvio [2], en lo nostálgico, en lo romanticón (boleritos, lo obsoleto, el despecho, el amor), y desde allí empezar a hacer cabos, atando unos y dejando otros sueltos. Me importa lo que siento y no creo en los radicalismos porque son excluyentes. Todo lo que me conmueve bienvenido sea. 5/23/06 1
1:08 AM
De esta manera, me cargo de un montón de vivencias, de sentimientos y empiezo a armar una especie de rompecabezas, donde las piezas habrán de casar en la medida en que los aparatos y yo lo permitamos. Empiezan a surgir cosas. Nunca dejo de tener en mi cabeza el juego en el que estoy parado. Juego no solamente como algo lúdico, sino también como el desajuste en el que algo no cuadra, en que se abre la brecha del sentido. Me gustan los hallazgos que llegan a desajustar y que a la vez llegan justo a tiempo. Entro en comunión con los aparatos y podríamos decir que “hacemos buenas migas”, dándoles una nueva oportunidad. En ocasiones creo que les doy una nueva vida[3].
¿Y cómo?
Todo es un gran coqueteo. Primero tal vez algún guiño, algunos gestos, lo gestual que no es previsible y que siempre será un buen aliado al ser intempestivo. Las miraditas, una palabra, un saludo, conversaciones, discusiones, encuentros y en el mejor de los casos desencuentros.
Cada nuevo monstruo que surge debe poder ser independiente. En esa medida es que los desencuentros me atraen; para que existan se necesitan dos vidas en paralelo. Si eso no ocurre no habrá encuentro y mucho menos desencuentro. El desencuentro así supone más cosas que el encuentro, en aquél hay un camino recorrido de antemano.
[1] 6/18/06 9:03 PM
“Es como quería que Julien Donkey-Boy pusiera un final a esta noción del realismo en el cine, porque no pienso que exista algo así como el realismo o una cosa cien por ciento real, en el cine o en el documental. Al final, el cine es una mentira y las mentiras son buenas si eres un buen mentiroso. Es algo sobre lo que Werner (Herzog) y yo hablábamos mucho, que básicamente hay algo mucho más grande que la verdad en el cine. Hay una verdad poética que parece flotar por encima de una película, algo que es casi divino. Para mí, las grandes obras de arte existen en un nivel en el que no puedes ver al director o al artista llegando a las ideas. De algún modo parece tomar proporciones bíblicas, parece que siempre hubiera existido. Cuando veo una película como The Night Of The Hunter (1955), o incluso The Passion Of Joan Of Arc (1928), no puedo ver los mecanismos; no puedo ver al director pensando. Se siente como si la película hubiera caído del cielo.” (Harmony Korine)
[2] 3/29/06 10:21 AM
Creo que se puede partir de estereotipos y ser finalmente auténtico. Lo grave es creer que se está
siendo auténtico y terminar en un estereotipo. Esto lo dijo Hitchcock, en alguna parte.
[3] 3/29/06 10:29 AM
El juego como “un movimiento de vaivén que se repite constantemente… este movimiento ha de tener la forma de un automovimiento. El automovimiento es el carácter fundamental de lo viviente en general. Según Aristóteles lo que esta vivo lleva en si mismo el impulso del movimiento, es automovimiento. El juego aparece entonces como el automovimiento que no tiende a un final o una meta. Sino al movimiento que indica, por así decirlo, un fenómeno de exceso, de la auto representación del ser viviente” (Hans-Georg – Gadamer – La Actualidad de lo bello)